El Aguado de Gallaretas de la Tía María: El Sabor de la Familia que Nos Abrazó

Más que una sopa, era el trofeo de nuestras aventuras en Santa Lucía. El aguado de gallaretas que mi tía María cocinaba era el banquete que nos recordaba que, a pesar de las ausencias, la familia que se queda unida puede crear la más grande de las felicidades.
El Sancocho de Pescado de mi Mama Pola

Hay sabores que tienen el poder de curar el alma y transportarnos a la infancia. Este sancocho de pescado, con el toque mágico de mi abuela Pola, es uno de ellos. Un caldo espeso, lleno de verde y del sabor del mar, que sabe a domingo en familia.