El Congrí y Puerco Mechado que Selló el Trato

El Congrí y Puerco Mechado que Selló el Trato

Para ganarme un lugar en esta familia, tuve que pasar la prueba más dura: la aprobación de un «hombrecito» de 7 años. Mi arma secreta fue la herencia de mi mamá: un congrí y puerco asado tan buenos, que el niño no solo me aceptó como novio de su mami, ¡sino que esperaba que yo le enseñara a cocinar a ella!